La Fundación Bertelsmann en el año 2007
Es el deseo de la Fundación Bertelsmann fomentar el cambio social. Mediante nuestros proyectos queremos retomar temas que rompan las estructuras anquilosadas y activen los procesos sociales. Son temas con los que queremos impulsar reformas que contribuyan a preparar nuestra sociedad para el futuro.
Una sociedad que se compromete con los valores de libertad, solidaridad y talante humano depende del capital social. La fuerza que une interiormente estos valores es necesaria para la sostenibilidad de una comunidad democrática. El capital social surge a partir de la disposición de los ciudadanos para cooperar en redes sociales y apoyarse mutuamente. Los ciudadanos necesitan una base de confianza para desarrollar este compromiso social.
En 2005 y 2006, bajo el lema «Responsabilidad Cívica», la Fundación Bertelsmann ha logrado desarrollar una cartera de proyectos que se complementan idóneamente. Los temas clave son: participación, justicia, globalización y formación. También queremos examinar a fondo y explicar nuestras propuestas de solución más allá de los límites de los proyectos, para conseguir la aceptación y la eficaz aplicación de nuestros modelos de soluciones en un mundo interconectado.
Mientras que el proyecto Fundaciones Cívicas se ocupa de fomentar el compromiso social y filantrópico de personas individuales o de grupos, el proyecto Nueva Cultura Empresarial se dedica al compromiso social de las empresas.
La actual labor en los proyectos demuestra que se producen sinergias entre ambos temas, puesto que las empresas y las fundaciones cívicas pueden iniciar nuevas colaboraciones sociales.
La Fundación Bertelsmann, en su calidad de impulsora, ofrecerá una plataforma para nuevas colaboraciones sociales entre empresas y entidades sin ánimo de lucro, en la que los actores de los distintos ámbitos sociales puedan conocerse mejor, promover la confianza mutua y desarrollar la cohesión social en proyectos conjuntos. Así podrán las empresas cumplir con su responsabilidad social y las organizaciones del tercer sector o fundaciones cívicas podrán disponer de recursos adicionales para alcanzar mejor sus objetivos.

