La formación profesional dual nace para dar respuesta a la necesidad de adecuar la FP a las necesidades reales del mercado laboral, de forma que eso repercuta positivamente en el empleo juvenil.

El principal problema al que nos enfrentamos como sociedad es conseguir implicar a todos los agentes sociales en su desarrollo, y esa es precisamente una de nuestras principales motivaciones desde la Fundación Bertelsmann.

Hemos de entender que para las empresas el coste-beneficio es primordial. Sólo apostarán por la FP Dual si es rentable.

Guillem Salvans, Senior Project Manager de la Fundación Bertelsmann

Las múltiples ventajas que presenta la formación profesional dual, hace que sea un sistema win-win, en el que todos los agentes sociales implicados ganan y nadie pierde:

Para las empresas

Al convertirse en una empresa formadora, la compañía establece una estrecha relación con los centros educativos, lo que puede dar origen a numerosos acuerdos y posibilidades de colaboración. Además, la flexibilidad del sistema dual, permite a las empresas añadir temario complementándolo a sus necesidades productivas. Todas estas actividades se pueden englobar dentro de su estrategia de responsabilidad social corporativa.

Para los alumnos

Las ventajas para el alumno son claves, ya que por un lado se le facilita la entrada directa al mercado laboral con una profesión enfocada a las necesidades de las empresas y una formación de calidad, y por otro lado, recibe una remuneración económica por su trabajo. El prestigio de estos estudios en países extranjeros mejora la proyección laboral de los jóvenes más allá de nuestras fronteras.

Para los centros educativos

Los puentes que tiende este sistema de formación entre el centro de estudios y las compañías, provocan que los centros aumenten sus conocimientos del mundo laboral, y por tanto es más rica la formación que pueden ofrecer tanto a sus alumnos como a sus docentes.

Para la sociedad

Los beneficios sociales de instaurar un sistema de formación de aprendices de calidad son incalculables, comenzando por la disminución del desempleo de las capas más jóvenes de la población, pasando por la reducción de las tasas de abandono escolar, ya que se ofrecen más oportunidades de futuro a los jóvenes; así como por la formación de un tejido empresarial involucrado en el desarrollo y el crecimiento social sostenible.