Desde la Fundación Bertelsmann apostamos por un sistema de formación dual de aprendices como una de las principales estrategias a medio y largo plazo para hacer frente a los dos principales problemas de la sociedad española: la elevada tasa de desempleo juvenil y el abandono escolar temprano.

¿Por qué mi empresa debería apostar por la FP dual?


Las empresas pueden adaptar los contenidos formativos del programa a sus necesidades, añadiendo contenidos y adaptándolos a sus turnos de trabajo.

Gracias a la FP dual se establecen conexiones privilegiadas con los centros educativos, que pueden extenderse más allá.

Durante los procesos de selección, las empresas tendrán un conocimiento más profundo de las competencias de los aprendices. Esto será especialmente beneficioso para empresas en las que se necesita una alta reposición de la plantilla.

Las empresas recuperan durante el proceso de aprendizaje gran parte de los costes. Más allá de las bonificaciones sociales (del 75% al 100% de las cuotas de seguridad Social), con la formación de una plantilla adaptada a sus necesidades específicas.

Al convertirse en una ‘empresa formadora’ todas las actividades relacionadas con este proceso se pueden incorporar a la estrategia de responsabilidad social corporativa.