Desde la Fundación Bertelsmann tenemos muy claro que para que la orientación profesional funcione y facilite el tránsito de la escuela al empleo de los jóvenes, todos los agentes implicados deben comprometerse a cumplir su parte. La implicación de todos da como resultado un modelo de gestión beneficioso para todas las partes. Las ventajas son muchas y los destinatarios son numerosos.

El orientador

Los líderes naturales de la Orientación Profesional Coordinada son los orientadores. El papel del orientador en los centros es clave pues son los expertos en qué es y cómo ha de apoyarse el desarrollo vocacional de los alumnos y sus procesos de tomas de decisión. La fundación Bertelsmann a través de todas las iniciativas de difusión e implementación de la metodología de orientación profesional coordinada quiere poner en valor el rol del orientador como experto y además ayudarle a implicar al resto de actores clave que multiplicarán el impacto de las acciones que lidere.

Los alumnos

Una orientación profesional coordinada ofrece a los estudiantes un apoyo de calidad tanto frente al mercado laboral como a la formación académica. El alumno estará acompañado y asesorado en todo momento a la hora de afrontar procesos de solicitud. Todo esto produce un efecto motivador en el joven, que asume más responsabilidad y aprende a actuar con mayor autonomía. El alumno tendrá una transición más sencilla y dispuesta al mundo laboral o académico.

La familia

En muchas ocasiones los periodos de decisión y transición son etapas en las que el joven se aleja de la familia. Con un sistema de orientación de calidad, padres, tutores y familiares están involucrados en el proceso de decisión y reciben apoyo, refuerzo y mayor información por parte de la escuela mediante una colaboración activa por ambas partes. Todo este intercambio de experiencias mejora la empleabilidad de sus hijos, además de reducir costes a medio y largo plazo, al hacer más certeras las decisiones del alumno.

Los centros educativos

Gracias a un sistema coordinado los centros se adaptan a los cambios sociales, consiguiendo una orientación más eficiente y eficaz. De esta forma, serán más atractivos para captar profesorado, alumnos y padres. El marco de gestión coordinado, facilita el trabajo del centro aportando documentación, experiencias e intercambios con otros centros e instituciones regionales.

Los profesores

El modelo de gestión de la orientación profesional coordinada facilita la labor de los docentes al facilitarles un marco estructural y conceptual con el que trabajar. El trabajo del profesor orientador se ve reforzado y enriquecido, con nuevas ideas y propuestas, así como cualificaciones adicionales. La relación del docente con el alumnado es mucho más intensa.

Las empresas

El hecho de que las empresas apuesten por la orientación coordinada, además de formar parte de la estrategia de compromiso social y contribuir a la mejora de su propia imagen, es una herramienta muy potente para mejorar sus procesos de selección. Los graduados se incorporan a la empresa con más madurez, aportando un relevo generacional más motivado, preparado y cualificado. Las necesidades de la empresa estarán en consonancia con las de los alumnos y con la formación que reciben. La adaptación de las dos partes será mucho más fluida y competente.