España, uno de los países más afectados, encabeza la lista de paro juvenil, con más del 50% de jóvenes sin trabajo. Una de las soluciones ante este problema es el sistema de formación profesional dual, que aumenta las oportunidades de futuro de los jóvenes, y mejora la transición entre los entornos escolares y el mundo laboral. Los jóvenes que optan por el sistema dual combinan sus estudios con las prácticas en los centros de trabajo. De esta manera, la FP dual corrige el déficit que tradicionalmente ha existido entre la formación teórica que reciben los alumnos en el centro y la necesidad de incrementar los conocimientos prácticos.

Aunque la oferta de FP dual en España no supera aún el 5% de las plazas totales en formación profesional, ya son más de 4.800 las empresas participantes, con más de 16.000 estudiantes.

FP dual en Europa

Con las cifras de desempleo juvenil que hay actualmente en Europa, imitar el modelo de formación profesional dual alemán es una buena solución para paliar los efectos de la crisis económica. Este modelo absorbe al 70% de los estudiantes totales que acceden a la formación profesional. Los alumnos simultanean tres o cuatro días a la semana de presencia en la empresa con el resto del tiempo en espacios escolares. 

El gobierno central controla y da coherencia a la formación en las empresas, mientras que los estados federales gestionan las escuelas profesionales en su territorio.

Otros países que deberían tomarse como ejemplo son Austria y Francia. Algunas de sus claves de éxito son las formas de coordinación entre los centros educativos y las empresas, el seguimiento del aprendizaje de los alumnos en los centros de trabajo y la tutoría. Los tutores profesionales tienen que ser personas bien formadas y motivadas.

En Austria, un 40% de los jóvenes optan por la FP dual y pasan, aproximadamente, un 80% del tiempo en entornos laborales y el 20% restante en la escuela. Su formación se prolonga durante tres años, aunque también hay cursos de dos y cuatro años. Otra característica del modelo austriaco es que facilita mucho el tránsito entre la FP y la universidad. Y, en Francia, un 40% de la oferta de Formación Profesional ya es dual.

Todos los agentes sociales implicados en la formación profesional dual ganan, ya que son muchas las ventajas que ésta presenta.