El dinero no lo es todo en el mundo. Las empresas existen para servir a la gente

Reinhard Mohn

En 1995 llegaba a España la Fundación Bertelsmann, vinculada de la gran e influyente Bertelsmann Stiftung alemana. Ambas instituciones fueron fruto del empeño de un hombre, Reinhard Mohn, fundador además del Grupo Bertelsmann, así como del novedoso club de lecturas, Círculo de Lectores.

Reinhard Mohn fue un empresario con mucho éxito que desde el comienzo de la década de los 70 percibió que la política no era lo suficientemente transparente y que la democracia carecía de vida. También percibió que en las organizaciones estatales y municipales se daba más importancia a actuar «como es debido» que a la creatividad y a la iniciativa. Que el tipo de dirección dominante bloqueaba la evolución del sistema. Y que las estructuras y normas en todos los ámbitos paralizaban las iniciativas de los ciudadanos.

Fue su vocación innovadora la que le llevó a transformar la pequeña editorial cristiana que heredó de su familia en un grupo editorial presente en más de 50 países.

En 1977 decidió actuar, siguiendo el principio por el que se regiría toda su vida de que “la propiedad obliga”. “Consciente del malestar que deben sentir todos los ciudadanos y los demócratas porque la sociedad no está organizada de forma satisfactoria nació mi deseo de contribuir a mejorar las cosas”. Esto llevó a la creación de la Bertelsmann Stiftung».

Su vínculo con España tiene su origen en la tradición familiar y en su estancia en la localidad mallorquina de L’Alcúdia. En 1998, fue precisamente en España donde se le agradeció su labor por la difusión cultural y la comunicación con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.