Siempre quise aportar cosas a los demás

Liz Mohn

Liz Mohn preside la Fundación Bertelsmann española desde 2005, guiándola hacia la trasformación social, bajo el paraguas de la cooperación y la responsabilidad cívica.

Gracias a su iniciativa personal, la Fundación Bertelsmann experimentó una reorientación estratégica, fruto de la cual surgieron proyectos como “Diálogo y Acción”, la “Nueva Cultura Empresarial”, o la actual línea de trabajo “Por el Empleo Juvenil”; siempre respondiendo a las necesidades de la actualidad social y económica.

Tras el fallecimiento de su marido, Reinhard Mohn en octubre de 2009, Liz Mohn asumió la responsabilidad sobre los más de 100.000 empleados de Bertelsmann que trabajan en más de 50 países del mundo, ejerciendo el papel de vicepresidenta de la Junta Directiva y del Patronato de la Bertelsmann Stiftung.

Desde su compromiso, compartió con su marido la voluntad de generar cambios sociales, haciendo suyo el lema de “la propiedad obliga”. Ha apostado por la continuidad de un proyecto con más de 35 años de historia, el de la Bertelsmann Stiftung, en la que se trabaja por una cultura empresarial donde la cooperación y el éxito empresarial sean interdependientes, sobre todo en estos momentos de globalización.

Unir a las personas, tender puentes por encima de idiomas y fronteras, y promover el entendimiento mutuo entre pueblos, culturas y religiones: Liz Mohn percibe estas tareas como parte de la conciliación internacional y del fomento de la paz.

Quiero animar a los ciudadanos a que recuperen la costumbre de escucharse y que se comprometan allí donde haya personas en dificultades y haga falta ayuda

Liz Mohn

Su faceta de madre y trabajadora, ha llevado a Liz Mohn a estar especialmente comprometida con la conciliación de la vida familiar y laboral, encabezando numerosos proyectos para fomentar la contratación de mujeres directivas, la Alianza por la Familia…

Su pasión por la música y la cultura, llevó a Liz a trabajar a través de numerosos proyectos para acercar la música a los niños y promover el talento musical en los jóvenes. De manera que a finales de 2005, con el fin de intensificar su compromiso personal con la cultura creó la Fundación Liz Mohn para la Cultura y la Música.

Además, en 1993, creó la Fundación Alemana de Ayuda contra la Apoplejía, que mediante campañas periódicas sensibiliza al colectivo médico y a la población sobre esta complicada enfermedad.

Todos estos años de incansable labor por la transformación social han sido reconocidos en España y fuera de ella. En 2006, el Consejo de Ministros español le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil. Además en 2008, la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras le concedió su medalla de honor, y dos años más tarde recibió la Medalla de Oro de las Islas Baleares, a las que se encuentra profundamente unida, ya que pasaba largas temporadas en Mallorca, y la Fundación Bertelsmann inició su andadura española en el municipio mallorquín de la Alcudia.