El  II Congreso "Diálogo y Acción" congrega en Madrid a más de 150 personalidades nacionales e internacionales para debatir sobre la identidad de Europa y los retos para España.

Según un sondeo de la Fundación Bertelsmann, el 51% de los españoles opinan que, después de la transición a la democracia y los años de auge económico, el país necesita una nueva orientación que podría venir por un mayor acercamiento hacia Europa.

Europa ha sido la gran protagonista de los debates y conclusiones de este segundo Congreso "Europa en busca de su identidad" celebrado en Madrid y presentado por Liz Mohn, presidenta de la Fundación Bertelsmann. En su opinión, "la Unión Europea ofrece una posibilidad única de crear una conciencia responsable global más allá de sus fronteras. Tenemos todo lo necesario: credibilidad, justicia, espíritu abierto, sinceridad, tolerancia y comportamiento correcto. No debemos defraudarla".

La identidad del continente viene de su propia diversidad como aseguraron la mayoría de los participantes. "Europa morirá si no defiende todo lo que tiene de heterogeneidad" y es ahí dónde "falta creatividad y audacia por parte de los políticos". Por esta misma razón  "debemos apostar por una Europa policéntrica reforzando sus políticas porque es definitivamente el continente de la democracia y las libertades".  Estas fueron algunas de las principales conclusiones del Congreso en el ámbito político.

Manuel Marín, presidente del Congreso de los Diputados, apuntó a título personal las vías por las cuales considera debe caminar Europa tras la ratificación del nuevo Tratado Constitucional. Teniendo en cuenta que hasta 2012 se mantendrá el actual mecanismo de decisión de la Comisión, propuso la creación de alianzas de cooperación reforzada - acuerdos entre al menos 9 países miembros "entre los que deben figurar siempre Francia y Alemania"- para sacar adelante iniciativas en cuatro áreas críticas para el futuro de la Unión: seguridad y terrorismo, política de migraciones, mapa energético europeo y política exterior. Asimismo apuntó que el papel de España en esta Europa post Tratado ha de ser "más activo" llegando a convertirse de aquí a cinco años en "contribuyente neto" de la Unión, obligación a la que no puede renunciar "ya que a su entrada en 1986 contaba con una renta per cápita que no superaba los cinco mil euros anuales y hoy ya supera los 23.000 euros".

En el ámbito empresarial, se destacó la necesidad de establecer marcos regulatorios claros e inequívocos en todos los sectores de actividad. También Europa debe innovar en sus estrategias especialmente en el ámbito de la I+D (Investigación y Desarrollo) así como en materia de transporte y seguridad para garantizar el desarrollo económico de la Unión.

El papel de los jóvenes en la construcción de Europa ha quedado patente también en este congreso. A juicio de los expertos "son en realidad políticos e instituciones los que se preocupan por definir o cuestionar la identidad europea, ya que las generaciones más jóvenes están simplemente viviendo esta identidad de un modo muy natural". El programa Erasmus ha sido uno de los pilares fundamentales en su integración y movilidad. Sin embargo el posible escepticismo europeo entre los jóvenes viene de la dicotomía entre el avance económico versus el estancamiento político del proceso de unificación.

Por otra parte, desde esta plataforma de debate de la Fundación Bertelsmann se ha puesto de manifiesto la necesidad de enfatizar la enseñanza de los idiomas europeos en la medida que la lengua es muchas veces la única barrera entre sus ciudadanos. Frente a esta "demanda" la realidad viene a demostrarnos que nuestros jóvenes están logrando su integración a través de Internet con páginas netamente norteamericanas de socialización como Myspace, Facebook y Youtube.

En el marco de la jornada, se debatieron también los resultados de la reciente encuesta presentada por la Fundación Bertelsmann en relación a la identificación de los españoles con Europa. Según el sondeo, el 51% de los españoles opinan que, después de la transición a la democracia y los años de auge económico, el país necesita una nueva orientación que podría venir por un mayor acercamiento hacia Europa. En relación al sentimiento con España, el 83 % se identifican mucho o bastante con su país, habiendo claras diferencias por comunidad: en Madrid, en ambas Castillas y en Extremadura el porcentaje de personas que se identifican con España supera el 90 %. También en Cataluña y el País Vasco son clara mayoría, aunque en menor grado, quienes se consideran españoles: el 73 % y el 63 %, respectivamente. En cuanto a la identificación con Europa, la encuesta revela una diferencia muy clara entre generaciones: el 49 % de los españoles que aún no han cumplido 34 años de edad no se identifican nada o casi nada con Europa, mientras que entre los mayores de 35 años sólo una minoría del 37 % reconocen no sentirse nada o casi nada europeos.

"Europa en busca de su identidad: retos y consecuencias para España" es el título con el que "Diálogo y Acción 2007"  convocó a destacadas personalidades españolas y europeas del mundo político, económico, social y cultural para abordar las cuestiones clave en torno a la creación de la identidad europea. De qué hablamos cuando nos referimos a la identidad del continente, cómo le afecta la ampliación de sus fronteras y los movimientos migratorios o en qué grado los españoles se sienten identificados con el proyecto comunitario son algunos de los temas clave que se trataron durante la jornada de trabajo.

Sobre la Fundación Bertelsmann en España

La Fundación Bertelsmann (www.fundacionbertelsmann.org) fue fundada en 1995 por Reinhard Mohn, representante de la quinta generación de las familias Bertelsmann/Mohn, propietarias del grupo de medios de comunicación Bertelsmann, y basa su trabajo en la convicción de que la competencia y el compromiso cívico son la base esencial para el progreso social.