Ratna Omidvar, presidenta de la Maytree Foundation de Canadá y experta en integración y gestión de la diversidad, inauguró ayer el workshop Construir Puentes: workshop europeo para jóvenes emprendedores sociales en inmigración, integración, diversidad y derechos civiles que coorganizan la Fundación Bertelsmann, la Bertelsmann Stiftung de Alemania y Citizens for Europe.

En el mundo, «192 millones de personas viven fuera de su país de nacimiento, la cifra más alta de la historia», afirmó Omidvar, siendo Europa el destino preferido por muchos migrantes. «Hay dos maneras de contemplar la diversidad: como un problema que hay que gestionar, que genera miedos y pérdida de confianza y cohesión social; o como ventaja y factor clave para la innovación, para la creación de nuevas soluciones a viejos problemas y para la generación de prosperidad». En este sentido, Omidvar está convencida de que serán los mismos ciudadanos los que darán pasos adelante para normalizar las rutinas y prácticas del día a día en el campo de la inmigración.

También hizo referencia a la iniciativa Cities of Migration, un programa impulsado conjuntamente con la Fundación Bertelsmann que detecta y difunde en las ciudades de todo el mundo las prácticas locales exitosas en la integración de inmigrantes. «La migración es global pero la integración es únicamente local: la primera experiencia de inclusión o exclusión de los inmigrantes se produce en los ámbitos más cotidianos, siendo esta experiencia la base para una integración exitosa a nivel nacional».

El Foro Construir Puentes (Forum der Brückenbauer), que reúne durante tres días en Barcelona a jóvenes líderes de 50 organizaciones de la sociedad civil de 15 países europeos, es un espacio de debate e intercambio de experiencias con el objetivo de conectar a estos jóvenes y conseguir una sociedad más inclusiva y cohesionada.

En referencia a Canadá, donde vive desde 1981, habla de un país joven que no tiene sentido rígido de la propia cultura y en el que la identidad está «perfectamente amoldada a la personalidad que imprimen en ella los inmigrantes». Asimismo, describe el multiculturalismo canadiense citando al pensador Will Kymlicka, como una mezcla de tres elementos: la diversidad en la población; el marco legal que protege a cualquier ciudadanos que esté en Canadá, sea nativo, turista, visitante o irregular; y el multiculturalismo como idea con la que se identifican los ciudadanos, para quien es uno de los cinco símbolos más valiosos del país. 

Las diferentes sesiones tratan temas como la Gestión de la diversidad y cohesión social; Combatir el racismo, la xenofobia y el populismo de extrema derecha; Políticas e instrumentos de la UE en derechos fundamentales, no-discriminación y ciudadanía, y Diálogo interreligioso y resentimiento anti-islámico.