Bertelsmann Stitftung ha hecho públicos los resultados de su Índice de Justicia Social, que compara la situación de los 28 estados miembros de la Unión Europea basándose en criterios como la pobreza, la educación, el empleo o la salud. La clasificación está encabezada por Suecia, Finlandia y Dinamarca, y se cierra con Grecia, Rumania y Bulgaria. España, por su parte, se sitúa en la cola del ranking - puesto 21 del ránquing. Bertelsmann Stiftung alerta que la situación del país ha empeorado considerablemente en los últimos años de la crisis.

Entre las principales razones para los malos resultados de España se encuentran el aumento de la pobreza, especialmente entre los jóvenes, la alta tasa de desempleo juvenil, así como los importantes recortes en el sistema de seguridad social y en áreas como la educación y la investigación, todas ellas relevantes para el futuro. El número de españoles que se ven amenazados por la pobreza o la exclusión social ha aumentado desde el año 2007 del 23,3% al 27,3%. En los niños y jóvenes la cifra es aún más alta, situándose en un 32,6%.

La fundación ha pedido a España que tome las medidas necesarias para revertir esta situación. En este sentido, ha señalado la reforma de la formación profesional como una de las vías para atacar la tasa de desempleo juvenil. Los altos índices de paro entre los jóvenes se deben a razones económicas pero también estructurales, pues se da una discrepancia entre los los resultados del sistema educativo y las necesidades reales del mercado laboral. En contraposición, durante la crisis, los países con sistemas educativos duales han conseguido que un mayor número de jóvenes entrara en el mercado laboral.

En general, de acuerdo con las conclusiones del estudio, España necesita un modelo económico y de crecimiento que esté firmemente comprometido con la educación y la innovación, y por lo tanto, que abra el camino para una mayor justicia social y una sostenibilidad económica a medio y largo plazo.

Es por este motivo que la Fundación Bertelsmann en España ha apostado por centrar su actividad en el establecimiento de un marco conjunto entre educación y empleo. Mediante el desarrollo de un modelo de orientación profesional coordinado y de una Alianza para la Formación Profesional Dual, la Fundación quiere dotar a los jóvenes con herramientas para elegir su camino profesional y, por otro lado, incentivar la cooperación entre centros educativos y el tejido empresarial. La iniciativa nace con la voluntad de crear experiencias piloto en varias Comunidades Autónomas para ser replicadas más tarde en otras zonas geográficas.