El pasado lunes la Fundación Bertelsmann presentó, junto al profesor Stefan Wolter del Swiss Coordination Center for Research in Education de la Universidad de Berna (Suiza), el estudio que llevarán a cabo para conocer el retorno de la inversión en Formación Profesional Dual para las empresas. Según ha explicado Francisco Belil, vicepresidente de la Fundación Bertelsmann, se trata de un trabajo fundamental para que el sector empresarial apueste por un sistema que permitiría equilibrar la oferta formativa a las necesidades de las empresas y, de esta manera, reducir la alta tasa de desempleo juvenil en España (54%). En el encuentro también estuvo presente Clemens Wieland, Senior Project Manager de la Bertelsmann Stiftung y responsable del programa Chance Ausbildung.

Stefan Wolter ha explicado que en este estudio se usará un sistema de simulación que, a través de la colaboración y las apreciaciones de las empresas participantes, permitirá conocer cuál sería el retorno de la inversión en Formación Profesional Dual. Para analizar el coste-beneficio de optar por este sistema - en comparación a escoger otro modelo de formación-, la institución ha seleccionado empresas de las 12 categorías profesionales más importantes en España que se encargarán de validar la simulación realizada por el equipo del profesor Stefan Wolter. Las conclusiones de este estudio revelerán en qué sistemas y sectores puede funcionar mejor la Formación Profesional Dual.

Durante la presentación, el ponente ha puesto como ejemplo la situación de la FP Dual en Suiza. En el caso del país alpino, cada año hay 18.000 empresas que necesitan contratar aprendices y se calcula que la inversión en estos aprendices tiene una rentabilidad de entre el 10% y el 7%.

Durante su explicación, Stefan Wolter ha argumentado que a la hora de optar por la FP Dual existen dos escenarios posibles en el caso de las empresas. En el primero de ellos, la empresa apuesta por esta formación pensando en la producción, es decir, lo contempla como una inversión a corto plazo que permite hacer frente al trabajo ya existente. Esta motivación es la que encontramos en pequeñas empresas muy técnicas. La segunda posibilidad es que se trate de empresas que consideren la FP Dual como la manera más eficiente de conseguir trabajadores cualificados para el futuro y que, por tanto, se trate de una inversión favorable para la empresa a largo plazo. Stefan Wolter ha dejado claro que, sea cual sea el caso, la calidad de la formación no debe verse afectada y debe respetarse la esencia del sistema: la adquisición de competencias a través del trabajo.

Más allá de los beneficios económicos que pueden obtener las empresas, Stefan Wolter ha querido hacer hincapié en las ventajas para el estudiante y el global de la sociedad. En este sentido, ha remarcado que el sistema de Formación Profesional Dual aporta una extra-motivación, ya que el joven es consciente que la teoría que está aprendiendo tendrá una aplicación real en el trabajo que realizará en la empresa. Asimismo, el sistema le permite entrar en contacto con el mundo laboral real y adquirir compromisos y responsabilidades que contribuyen a la mejora de sus habilidades sociales. El aprendizaje también proporciona una salida a estudiantes que no quieren continuar en la escuela y que de otra manera se verían excluidos del sistema.

Como conclusión, el profesor ha señalado que este sistema solo funciona correctamente si las empresas son capaces de coordinarse entre sí, contribuyendo a la reducción de costes y ampliando la posibilidad de movilidad de los aprendices.

Para este estudio, la Fundación Bertelsmann, además de trabajar con el Centro de Investigación de Economía de la Universidad de Berna (Suiza), también colaborará con el Instituto de Formación y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad de Múnich (Alemania) y la Escuela Superior de Comerç Internacional (ESCI) de la Universitat Pompeu Fabra.