Social Justice

Impulsadas por una recuperación del mercado laboral, las oportunidades de participación de los ciudadanos de la UE han mejorado ligeramente por primera vez desde que se iniciara la crisis económica en 2008. Pero no todo el mundo se beneficia de ello. El riesgo de pobreza se mantiene en un nivel elevado en muchos países. Los niños y jóvenes del sur de Europa siguen siendo los que más padecen los efectos de la crisis económica.

España ocupa la posición número 25 en el índice general. 

Social Justice Index (weighted)

Gütersloh (Alemania), 14 de noviembre de 2016. Europa se está recuperando lentamente de la crisis económica y financiera, a causa de la tendencia al alza que se registra en el mercado laboral. En comparación con el punto álgido de la crisis en el año 2013, muchas más personas ejercen una actividad remunerada. Sin embargo, el porcentaje de personas que, a pesar de tener un empleo a tiempo completo, no pueden vivir de él, ha aumentado ligeramente. A esto hay que añadir que, en especial, los niños y jóvenes se benefician demasiado poco de la recuperación económica. Particularmente en los países en crisis del sur de Europa, el porcentaje de jóvenes con riesgo de pobreza o exclusión social continúa siendo elevado. A esta conclusión llegan los autores del Índice de Justicia Social 2016 de la fundación alemana Bertelsmann Stiftung. Desde 2008, con este índice se miden anualmente las oportunidades de participación de las personas en los 28 Estados de la UE.

Parece que la tendencia negativa de los últimos años en materia de oportunidades de participación a escala europea se ha detenido, principalmente por la progresión ascendente del mercado laboral. Casi dos tercios de los ciudadanos de la UE (215,7 millones de personas) ejercían una actividad remunerada en 2015 (65,6 %), lo que supone una mejora respecto del año anterior (64,8 %). Paralelamente, la tasa de desempleo se redujo del 10,4 % (2014) al 9,6 % (2015). Sin embargo, el desempleo en Europa aún se sitúa por encima de los niveles previos a la crisis (7,1 % en el año 2008). Lo mismo ocurre con el desempleo juvenil: a escala europea, aún existen 4,6 millones de jóvenes (20,4 %) en paro (2014: 22,2 %), mientras que en 2008 solo eran un 15,6 % (4,2 millones de jóvenes).

 

La paradoja europea: riesgo de pobreza a pesar del empleo

Sin embargo, la tendencia al alza en el mercado laboral no va acompañada de una disminución significativa del riesgo de pobreza. Casi uno de cada cuatro ciudadanos de la UE (118 millones de personas o un 23,7 %) continúa en riesgo de pobreza o exclusión social. En 2014, este valor era ligeramente superior (24,4 %). Los valores son especialmente altos en el sur y sudeste de Europa: en Grecia (35,7 %), Rumanía (37,3 %) y Bulgaria (41,3 %), el riesgo de pobreza y exclusión incluso alcanza proporciones sistémicas. Por el contrario, en la República Checa (14 %), Suecia (16%), Finlandia (16,8 %) y los Países Bajos (16,8 %), el riesgo de pobreza registra sus valores más bajos.

Según los autores del estudio, llama la atención que siga aumentando el número de personas que, a pesar de ejercer una actividad remunerada a tiempo completo, están en riesgo de pobreza. En 2015, un 7,8 % de los empleados a tiempo completo estaba en riesgo de pobreza en la UE. En 2013, representaban un 7,2 %. Los motivos de esta situación son, entre otros, un creciente sector de salarios bajos y una división de los mercados laborales en formas regulares y atípicas de empleo. Según los autores del estudio, el aumento del grupo de los denominados “trabajadores pobres” es preocupante, puesto que las personas afectadas están excluidas de una participación social plena. “Un trabajo a tiempo completo no solo debe asegurar el salario, sino también el sustento. El porcentaje creciente de personas que no pueden vivir de su trabajo de forma permanente socava la legitimidad de nuestro orden económico y social”, afirma Aart De Geus, presidente de la Junta Directiva de la fundación alemana Bertelsmann Stiftung.

 

Los jóvenes del sur de Europa son los que tienen menos oportunidades de participación

En los 28 países de la UE, las oportunidades de participación de los niños y jóvenes son marcadamente peores que antes de la crisis. A escala europea, en total 25,2 millones (26,9 %) de niños y jóvenes de hasta 18 años están en riesgo de pobreza o exclusión social. En los países en crisis —Grecia, Italia, España y Portugal— estos valores son incluso superiores puesto que, de promedio, uno de cada tres niños (33,8 %) está en riesgo de pobreza. En estos cuatro países, hoy hay alrededor de un millón de niños y jóvenes más en riesgo de pobreza y exclusión social que en 2008. La situación es particularmente dramática para los jóvenes en Grecia, donde el porcentaje de niños y jóvenes que se ven afectados por una privación material grave ha aumentado nuevamente hasta el 25,7 % (2008: 10,4 %). Adicionalmente, los países del sur de la UE deben luchar con un elevado porcentaje de los denominados NEET (Not in Education, Employment or Training), es decir, jóvenes que ni estudian, ni trabajan, ni siguen una formación. Estos jóvenes (edad: 20-24 años) viven totalmente fuera del sistema laboral y educativo y, por consiguiente, apenas tienen oportunidades de promoción social. En Italia, casi un tercio de los jóvenes (31,1 %) pertenecen a este grupo. En Grecia (26,1 %) y España (22,2 %), los valores también se sitúan significativamente por encima del promedio de la UE (17,3 %).

El índice también pone de relieve la brecha creciente entre personas jóvenes y mayores. A escala europea, el porcentaje de niños afectados por pobreza o exclusión social es mucho más elevado que el de las personas mayores (26,9 frente a 17,4 %). Mientras que casi uno de cada diez niños en la UE (9,5 %) debe soportar privaciones materiales graves, en los mayores de 65 años el porcentaje es del 5,5 %. El porcentaje de personas mayores en riesgo de pobreza o exclusión social ha disminuido de un 24,4 % en el año 2007 a un 17,4 % (2015).

Aart De Geus considera que esta situación de jóvenes “descolgados” representa una amenaza para el futuro de la sociedad: “La creciente falta de perspectivas de muchas personas jóvenes da alas a los movimientos populistas en auge. No podemos correr el riesgo de que la juventud se retire decepcionada y frustrada de la sociedad”.

 

El mercado laboral español continúa siendo excepcionalmente inseguro

La clasificación de España en el Índice de Justicia Social ha empeorado desde la primera edición de 2008. En conjunto, el país ocupa la posición número 25 en la UE. España se enfrenta a una serie de importantes desafíos políticos para lograr una justicia social de base amplia. A pesar de los síntomas de recuperación de la brutal recesión, el mayor de esos retos continúa siendo garantizar un amplio acceso al mercado laboral. A partir de 2014, el desempleo empezó a caer cuando la economía española inició la recuperación. La tasa general de paro aumentó del 11,3 % en 2008 al 26,2 % en 2013 antes de descender en 2015 (22,2 %). No obstante, a pesar de esta tendencia positiva, el mercado laboral del país está lejos de ser inclusivo. Desde que empezara la crisis, los parados de larga duración han visto como su número aumentaba del 2 % en 2008 a un alarmante 11,5 %. Las personas con un nivel de formación inferior al segundo ciclo de enseñanza secundaria tienen una tasa de paro mucho más alta: 28,9 % (puesto 27). Entre los jóvenes, la tasa de desempleo prácticamente se ha duplicado desde 2008. Con un 48,3 % de paro entre las personas de 15-24 años (puesto 27), el Gobierno español se enfrenta a un desafío político verdaderamente urgente. Si analizamos el mercado laboral español desde la perspectiva de las personas con empleo, la magnitud del desafío se hace aún más evidente. Solo un 57,8 % de la población en edad de trabajar tiene un empleo. Además, la incidencia del empleo temporal involuntario, un 90,6 %, ocupa la posición número 27 en la UE. La falta de perspectivas seguras para un número tan importante de trabajadores amenaza con tener enormes consecuencias sociales y económicas.

 

Información adicional

Con el Índice de Justicia Social de la UE, la fundación alemana Bertelsmann Stiftung analiza cada año las oportunidades de participación social de la población en los 28 Estados miembro mediante 36 criterios. Para ello, se observan seis dimensiones principales: la pobreza, la educación, el empleo, la salud, la igualdad intergeneracional, así como la cohesión social y no discriminación. El Índice de Justicia Social 2016 tiene en cuenta datos del Eurostat disponibles a escala internacional hasta el 27 de octubre de 2016.

 

Nuestros expertos:       

Dr. Daniel Schraad-Tischler, especialista sénior

Teléfono: +49 5241 81-81240

 Correo electrónico: daniel.schraad-tischler@bertelsmann-stiftung.de

 

Dr. Christof Schiller, director del proyecto

Teléfono: +49 5241 81-81470

Correo electrónico: christof.schiller@bertelsmann-stiftung.de

 

Puede consultar el informe completo, así como los gráficos, en www.bertelsmann-stiftung.de y www.sgi-network.org.