Jueves, 16 de Julio 2026

María Gil: “La comunicación es vital para lograr impacto social” 

María Gil Rodríguez viene de dirigir la Comunicación en la Universidad, los Institutos y la Fundación Nebrija, donde durante ocho años se ha ocupado de la comunicación externa e interna, la gestión de eventos, la estrategia de redes sociales o la producción audiovisual, entre otras tareas. 

Antes de incorporarse a las Instituciones Nebrija, asumió distintas responsabilidades en el área de comunicación corporativa de UNIR. Allí fue además cofundadora de la empresa social UNIR Cuidadores y de la Escuela de Humanidades de la universidad. También ocupó el puesto de Communications Manager en ETS Asset Management Factory, compañía especializada en asesoramiento financiero algorítmico en la que impulsó la identidad de marca y definió la estrategia de posicionamiento.  

Periodista de formación, cuenta con una sólida trayectoria en medios de comunicación como Telemadrid, TVE, Antena 3, Canal Sur o la Agencia EFE. 

Su interés por la innovación y la transformación tecnológica la llevó a completar el Executive Master in Management of AI & Machine Learning de UBI Business School y Nebrija Business & Technology School. Acaba de completar el curso en Dirección de Fundaciones de la Asociación Española de Fundaciones, la Fundación Rafael del Pino y el CEU San Pablo. Combina su responsabilidad directiva con la docencia en el Máster en Periodismo en Televisión de la Universidad Nebrija. 

Cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y qué te impulsa a formar parte de la Fundación Bertelsmann?

Soy una comunicadora vocacional, convencida del poder que tiene una buena comunicación para transformar las organizaciones, pero también la sociedad y a las personas. Tras muchos años dedicada (de forma entusiasta) al periodismo televisivo, entré en el mundo de la comunicación corporativa. Primero en la universidad, después en el sector financiero y de vuelta a la universidad. Después de hacer casi de todo en el mundo corporativo (comunicación interna y externa, estrategia, talent branding, identidad corporativa, dirección de eventos, de redes sociales, creación de contenidos, etc.) me incorporo a la Fundación Bertelsmann con enorme ilusión. Hasta aquí me ha traído un proceso de reflexión -y de formación- con una conclusión bastante clara: mi sitio es el tercer sector. Ese impulso consciente de alinear mi trabajo con mis valores es una de las razones fundamentales por las que me uno a este proyecto. Otra es la calidad, el prestigio y el impacto que la Fundación Bertelsmann ha ido atesorando a lo largo de su ya dilatada trayectoria en España. Y por último, y condición sine qua non, la oportunidad que me ofrecieron en esta institución de participar en un proceso de selección y finalmente de sumarme a sus talentosas filas.

¿Qué rol desempeñas y cuáles son los principales retos que enfrentas?

Me ocupo desde el mes de junio de la dirección de Comunicación de la institución, un rol que tiene necesariamente como objetivos que la Fundación y sus actividades sean cada vez más conocidas y reconocidas. Esta amplificación de nuestros públicos va a redundar en una mayor capacidad de llegada a los grupos de interés, posibles colaboradores, administraciones, sector educativo, empresas y, en última instancia, a los destinatarios finales de nuestras acciones, los jóvenes que se están formando y se van a incorporar al mercado laboral. Bajo ese marco general, común a cualquier organización, los primeros retos concretos tienen que ver con la renovación de la web corporativa, la armonización de la identidad de marca o la digitalización operativa de la organización y la aplicación de la IA a los procesos susceptibles de automatización. Todo ello debe encajarse en una estrategia global de Comunicación que acompañe a la Fundación Bertelsmann al siguiente nivel reputacional y operativo.

¿Cómo crees que tu papel contribuye a generar un impacto social?

El papel de la comunicación es vital en la consecución de los objetivos fundacionales. El impacto social que perseguimos las fundaciones se produce rara vez, y desde luego en menor medida, sin una adecuada comunicación de los proyectos, las convocatorias si las hay, de los procesos que se van a seguir, del valor que se puede extraer de la participación en cualquier actividad, etc. Es un factor clave en el éxito de toda actividad organizada. Así, el rol de la directora de Comunicación de una organización sin ánimo de lucro es el de impulsar ese flujo virtuoso de información que se convierta en viento en las velas de la organización y contribuya de forma decisiva a su propósito.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar por el empleo juvenil?

Trabajar en pro del empleo es un sueño casi infantil en mi caso. Desde muy pronto deseé poder ayudar a las personas a encontrar trabajo y he puesto un enorme empeño toda mi vida en conseguirlo. Puestos anteriores en dos universidades han sido coherentes con ese impulso, puesto que sin duda la formación es esa llave transcendental para acceder al empleo cualificado. Ahora, incorporarme a la Fundación Bertelsmann representa para mí un paso más en esa inclinación vital. Desde esta institución se trabaja a un nivel sistémico por una orientación y una formación más cercana a los jóvenes, a las necesidades del mundo laboral y a las aspiraciones de los estudiantes. Las posibilidades de tener impacto social, por tanto, se multiplican, y es enormemente gratificante poder dedicar mis esfuerzos profesionales a que muchos jóvenes puedan tener vidas más satisfactorias, más completas, mejores.