Liz Mohn: Presidenta de la
Fundación Bertelsmann

Liz Mohn preside la Fundación Bertelsmann española desde 2005, guiándola hacia la trasformación social, bajo el paraguas de la cooperación y la responsabilidad cívica.
Gracias a su iniciativa personal, la Fundación Bertelsmann experimentó una reorientación estratégica, fruto de la cual surgieron proyectos como “Diálogo y Acción”, la “Nueva Cultura Empresarial”, o la actual línea de trabajo “Por el Empleo Juvenil”; siempre respondiendo a las necesidades de la actualidad social y económica.
“Siempre quise aportar cosas a los demás”
Desde su compromiso, compartió con su marido la voluntad de generar cambios sociales, haciendo suyo el lema de “la propiedad obliga”. Ha apostado por la continuidad de un proyecto con más de 35 años de historia, el de la Bertelsmann Stiftung, en la que se trabaja por una cultura empresarial donde la cooperación y el éxito empresarial sean interdependientes, sobre todo en estos momentos de globalización.
Unir a las personas, tender puentes por encima de idiomas y fronteras, y promover el entendimiento mutuo entre pueblos, culturas y religiones: Liz Mohn percibe estas tareas como parte de la conciliación internacional y del fomento de la paz.






“Quiero animar a los ciudadanos a que recuperen la costumbre de escucharse y que se comprometan allí donde haya personas en dificultades y haga falta ayuda”
Su faceta de madre y trabajadora, ha llevado a Liz Mohn a estar especialmente comprometida con la conciliación de la vida familiar y laboral, encabezando numerosos proyectos para fomentar la contratación de mujeres directivas, la Alianza por la Familia…
Su pasión por la música y la cultura, llevó a Liz a trabajar en numerosos proyectos para acercar la música a los niños y promover el talento musical en los jóvenes. En 1993 creó la Fundación Alemana de Ayuda contra la Apoplejía, que mediante campañas periódicas sensibiliza al colectivo médico y a la población sobre esta complicada enfermedad.
Todos estos años de incansable labor por la transformación social han sido reconocidos dentro y fuera de España. En 2006, el Consejo de Ministros español le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil; en 2008, la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras le entregó su medalla de honor; y dos años más tarde recibió la Medalla de Oro de las Islas Baleares, a las que se encuentra profundamente unida, ya que pasa largas temporadas en Mallorca. Sin ir más lejos, la Fundación Bertelsmann inició su andadura española en el municipio mallorquín de Alcúdia.
Además, Liz es la presidenta de la Liz Mohn Stiftung, su fundación, que desarrolla diversas actividades en las áreas de Relaciones Internacionales, Culturas de Liderazgo, el Poder de la Cultura y Talentos Globales. Una de las principales preocupaciones de Liz Mohn y de su fundación es la de tender puentes entre diferentes idiomas y países para así lograr que personas de diferentes naciones y culturas, con diferentes profesiones y posiciones, así como de diferentes generaciones, puedan dialogar y dar voz a los jóvenes.
“Especialmente ahora, es importante que nos comprometamos a promover el entendimiento internacional y la cohesión social. La educación es la clave para una vida comunitaria cosmopolita, basada en valores compartidos y en la aceptación de la diversidad. Debemos trabajar juntos para que nuestro mundo sea más pacífico, sostenible y humano. Asumamos nuestra responsabilidad para lograr ese objetivo. Al fin y al cabo, solo tenemos este mundo”, explica Liz Mohn sobre su compromiso cívico.