En estos primeros intercambios participaron siete fundaciones cívicas de cada red. Los intercambios se realizaron entre una fundación cívica y una comunitaria mexicana. Los criterios para formar las parejas se basaron en tres elementos. Primero, los temas de desarrollo institucional que cada fundación había propuesto en un cuestionario previo elaborado desde las coordinaciones de ambas redes. Segundo, las afinidades o complementariedades en los ámbitos de trabajo de cada fundación. Tercero, que fueran fundaciones cívicas plenas o que estuvieran a punto de serlo, con interés en participar activamente.

La principal novedad de este intercambio para las fundaciones de ambos lados del Atlántico se basó en que por primera vez las fundaciones mexicanas e ibéricas pudieron compartir inquietudes sobre fundaciones cívicas (comunitarias) con fundaciones de una cultura similar y en un idioma que dominan de forma natural y mayoritariamente, en el que se sienten cómodas al expresarse.

Las expectativas depositadas en estas reuniones virtuales eran elevadas. Los objetivos marcados, según afirman las propias entidades, se cumplieron satisfactoriamente. Gracias a estos intercambios pudieron conocer en profundidad a otras entidades similares a ellas. A pesar de la diferente realidad entre México, España y Portugal, las entidades de los tres países encajan en su visión de implicarse con la comunidad a la que dirigen sus acciones, así como en su forma de colaborar con otros agentes del territorio.

Las organizaciones de la Red de fundaciones cívicas que han participado en estos encuentros virtuales han sido: Fundação CEBI, Fundació Cívica Oreneta del Vallès, Fundació Horta Sud, Fundació Novessendes, Fundació Tot Raval, Fundación Galicia Sustentable y Fundación Maimona.

Por parte de la alizanza mexicana Comunalia, las fundaciones comunitarias participantes de México han sido: Corporativa de Fundaciones, Fundación Cívica Oaxaca, Fundación Cívica Querétaro, Fundación Comunitaria Bajío, Fundación Comunitaria Frontera Norte, Fundación Empresariado Sonorense y Fundación Internacional de la Comunidad.

Como resultados palpables, las fundaciones españolas y la fundación portuguesa de la Red obtuvieron ideas prácticas para sus proyectos. Además, manifestaron su interés en continuar con estos intercambios para afianzar lo iniciado.

Estas reuniones virtuales permitieron a las organizaciones detenerse en su día a día para dialogar con otras organizaciones y aprender de sus actuaciones. Asimismo, les permitieron constatar que son parte de algo más grande, de un movimiento mundial de fundaciones cívicas.